Para correspondencias y contactos :
TEMPLOTAOISTA@YAHOO.COM

Por este link apoya al TIBET

Un libro Budista Shin

Desde aquí puedes realizar tu busqueda

viernes, 27 de agosto de 2010

Preocuparnos por el prójimo para cambiar el mundo


Poncho Vera | Opinión
Martes 24 de Agosto, 2010 | Hora de creación: 00:35| Ultima modificación: 02:28



Que en nuestro caso sería, para salvar a México.

Ante un ambiente de desesperanza generalizada, nos vamos perdiendo, y buscamos soluciones sin sentido, que no ayudan.

Pero claro que hay una respuesta… procurar el bien del otro, antes incluso que el nuestro. Con eso “ya estamos”. Sí, muchos de ustedes, amables lectores de Crónica, pensarán que lo que estoy proponiendo suena demasiado sencillo… sí, lo pienso y creo que así tiene que ser.

Una serie de problemas terribles, y yo ¡proponiendo algo tan fácil! ¿Por qué no?, se ha intentado todo, sin conseguir nada. Busquemos resolver las cosas con un principio básico.

No creo que sea irreal proponer que adoptemos una postura de preocupación por el otro, y que por supuesto, esto nos lleve a actuar en su beneficio. Los seres humanos lo podemos hacer. Incluso me atrevo a afirmar que es parte de nuestra naturaleza. Somos seres sociables, sabemos que haciendo el bien, a todos nos va mejor.

No importa a qué nos dediquemos, podemos ser exitosos, triunfadores, y buenas personas, si lo que hacemos siempre lleva un sentido de ayuda a los demás. De repente nos gana el egoísmo, la soberbia y queremos ganar mediante meter el pie, pisar al de abajo y bajar al de arriba. Por eso no progresamos, y estamos estacionados en una lamentable mediocridad.

Que los empresarios procuren pagar sueldos justos, que los periodistas no mientan, que los políticos no vean sólo por su partido político, que los policías se dediquen a cuidar a la ciudadanía, que los maestros enseñen bien… etc. ¿No es posible esto? Por supuesto que sí.

Conseguir esto sólo es posible si amamos a la vida, si vivimos con entusiasmo, si vemos a futuro.

¿No creen que el mayor problema del país es el no ver por los demás, el de ignorarlos, el de pensar sólo en nosotros? A eso se reduce todo.

¿Qué ganamos con obtener fortunas económicas descomunales?, ¿en ofender?, ¿en lastimar?, ¿en alcanzar la fama? En realidad, muy poco, casi nada, sobre todo si vemos las cosas de una manera global, social, comunitaria.

Vivimos a una velocidad impresionante, no tenemos espacios para la reflexión, tenemos tantas y tantas distracciones que nos pierden. El celular, las redes sociales, el tráfico, la computadora, la televisión. Hagamos una pausa e intentemos respirar con calma… jalar aire y pensar cómo debemos de actuar para no sólo beneficiarnos a nosotros.

Y no estoy peleado con el éxito, al contrario, creo que completamente válido y plausible buscarlo por todas partes. Lo que cuestiono radica en el cómo encontrarlo, y creo que lo podemos lograr si nos sumergimos en un ambiente de apoyo, amabilidad y camaradería.

Dice el Dalai Lama, y dice bien: “Sobre todo, debemos de recordar que mientras conservemos la capacidad de preocuparnos por los demás, el potencial de transformación continúa”. A él, a pesar de no ser budista, lo admiro profundamente y pienso que dice cosas verdaderamente sabias, y muy útiles para aplicarlas a la vida.

Ojalá y entendamos la gran utilidad para todos de siempre pensar en el otro.


Tomado de:

La Cronica de Hoy:

http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=527563


La Felicidad



Jueves, 26 Agosto 2010

José Joaquín Montoya Sánchez

Tomado del Diario de los LLanos

http://diariodebarinas.com/portal/?p=7335

Hola y bienvenidos nuevamente a Zona V.I.P (Valores, Integridad y Potencial), nuevamente con uds. después del receso que tome la semana pasada por motivo de vacaciones familiares, pero aquí estamos nuevamente para compartir como todos los jueves, temas que tocan nuestra conciencia; hoy como lo habíamos prometido hablaremos de la Felicidad.
La felicidad es un estado de ánimo caracterizado por dotar a la personalidad de quien la posee de un enfoque del medio positivo y un estado de paz interior. Es definida como una condición interna de satisfacción y alegría, se entiende en este contexto como un estado y ánimo positivo.
Desde tiempos antiquísimos se ha intentado conseguir la formula para vivir en este estado, pero muy pocos son los que la han hallado y aunque han compartido cual es el secreto, por alguna extraña razón el resto de la humanidad no logra experimentarla en su plenitud, es así que hoy vamos a revelarles nuevamente ese secreto de como alcanzar y vivir plenamente la felicidad, que algunos pocos privilegiados disfrutaron y mas pocos aun disfrutan en la actualidad ya que con el correr de las épocas parece cada vez mas difícil de alcanzar.
Debemos comenzar diciéndoles que lo que al hombre le parece estar bien no necesariamente es así, y que cuando buscamos ser felices con cosas materiales y experiencias efímeras, pues nos conseguimos que todo esto es circunstancial y que así como llegan y se van, con esa misma relatividad va y viene la felicidad, dejándonos esta continua sensación de insatisfacción que nos esta llevando hacer cosas inimaginables para lograr un estado de paz, armonía y gozo, que no puede durar por que no esta naciendo desde la fuente inagotable de todas estas sensaciones y estados que el ser humano puede y debería experimentar siempre; esta fuente es el espíritu que llevamos con nosotros y que solo conociendo como desarrollarlo y alimentarlo podremos ser verdaderas personas conscientes y felices con lo que nos rodea y ser diferentes a este sistema de presiones y estrés en el cual vivimos. Con estos argumentos que repito no son solo míos si no de muchas personas que han optado por buscar en su interior y decidido ser felices y punto, no importándoles lo que se mueve a su alrededor, marcando la diferencia entre una vida gris y de amarguras a otra llena de paz y armonía. Este humilde servidor de ustedes cree firmemente que cada persona tiene una función específica en la vida y que en el momento que la persona la descubra y viva de acuerdo a ésta, experimentara realmente una felicidad casi inexplicable, por tanto debemos afirmar que la felicidad es una actitud mental que el hombre puede asumir conscientemente.
La idea de que la felicidad sea una decisión, se argumenta del hecho que el hombre haya buscado muchas formas de encontrar esa felicidad en muchos aspectos, y aun así, parece esquiva para la mayoría de las personas, al descubrir que existen seres felices e infelices en todas las diversas condiciones socio-económicas, geográficas, de edad, religión, sexo, estados mentales (hay personas con problemas mentales que a pesar de ello son realmente felices), estos concluyen que cuando el individuo decide aceptar su condición, su pasado y presente cuando asumen la vida tal como es y construyen su vida a partir de aquellos preceptos, solo con esta aptitud el hombre puede acercarse a la felicidad.
Otro aspecto que creo con pasión incluso es que la felicidad sólo se logra en la unión con Dios; por experiencia propia (porque en el pasado lo intente con todas mis fuerzas), y no es posible ser feliz sin esta comunión. Siendo la felicidad considerada como la obtención definitiva de la plenitud y el estado de satisfacción de todo tipo de necesidades, esto es alcanzable sólo en ese grado de relación intima con Dios y se lograría este tan anhelado estado permanentemente y no como normalmente se percibe (muy intermitente).
Las religiones han querido servir de camino para mostrar y dar a conocer la tan esquiva felicidad, sin embargo, hay diferentes puntos de vista según las religiones que examinaremos a continuación; por ejemplo para el cristianismo se expresa en la vivencia de las bienaventuranzas y las enseñanzas de la biblia (especialmente los evangelios) y en el seguimiento y comunión con Cristo resucitado a través del Espíritu Santo. Muy semejante a esto es el camino musulmán.
El hinduismo a pesar de tener una revelación divina distinta de la cristiana y musulmana, plantea la felicidad como un estado permanente del alma humana eterna que debe ser descubierto (iluminación) y que lleva a la vivencia natural de la felicidad. No se alcanza por obras sino que las obras son consecuencia y deber de ese estado “descubierto” que lleva al hombre a descubrir la unidad esencial de su alma con el espíritu universal (Dios) y con todas las almas. En conclusión la felicidad en religiones como la cristiana, musulmana o hindú es comunión lograda o descubierta, tarea del ser humano y gracia (regalo) del Dios Creador.
La excepción entre las grandes religiones organizadas del mundo la constituye el budismo, que aunque es una religión emparentada históricamente con el hinduismo, sin embargo es no-teísta, al no existir ni un creador, ni un alma. El budismo considera que la felicidad duradera se alcanza al erradicar el anhelo ansioso, lo que a su vez se consigue solo al “despertar” de la ilusión del “yo”, es decir, el mantenerse consciente y atento a la auténtica naturaleza de la vida y la existencia.
Sea como fuere, con la creencia que ud. pudiera tener, en lo que debemos quedar claros es que esta condición maravillosa es nuestra responsabilidad y como lo dijimos en el principio de este articulo no se encuentra en lo exterior sino que yace en el fondo de nuestro espíritu esperando ser descubierta por cada uno de nosotros y vivir en este estado superior del entendimiento humano.
No la sigas buscando fuera, ella esta dentro de ti… Descúbrela.
Hasta el próximo jueves cuando hablaremos de la Familia. Bendiciones…

martes, 24 de agosto de 2010

Al encuentro de lo sagrado / Buda príncipe de la paz


/ Rosa María Campos
Diario de Xalapa
22 de agosto de 2010

Un hombre, no un mito. Nació, vivió y concluyó su vida a los ochenta años, como ser humano. Pertenece a la historia del pensamiento del mundo. Visto con integridad intelectual, seriedad moral e intuición espiritual, Él es una de las máximas figuras de la historia. Jawaharlal Nehru, quien fuera Primer Ministro de la India y seguidor de Mahatma Gandhi, expresó pocas horas antes de morir: Si un sabio merece llamarse Príncipe de la Paz es Buda. La Humanidad tiene que decidirse, en última instancia, por su mensaje o por la bomba de hidrógeno. El Budismo, jamás manchado con sangre, ni rival, ni enemigo de cualquier otro sistema religioso es remedio y bálsamo para esta era moderna, donde se hace evidente la destrucción del mundo entero".

* ¿Qué significa Buda?

No es nombre propio, es adjetivo que califica un estado o condición del hombre que penetró la ilusión del mundo y alcanzó la iluminación. En occidente se aplica como nombre propio a Sidarta Gautama, fundador del Budismo, quien reconocía que lo habían precedido seis budas y que otro más estaba por venir. ¿Fue entonces Buda un hombre? El Buda Sakyamuni o Sidarta, fue tan humano como cualquiera de nosotros, pero el hombre más sabio, noble y santo que se haya perfeccionado por su propio esfuerzo, en el curso de sus innumerables nacimientos. ¿Es chino, japonés, tibetano o indio? Sidarta Gautama, nació en una familia del linaje Sakya, ( "Los Potentes"), en Kapilavastu, al norte de India, en el año 623 antes de Jesucristo, como hijo del rey Sudodana y la reina Maya, quien murió a los siete días de su nacimiento.

Su padre le regaló tres magníficos palacios rodeados de jardines con árboles de exquisitas frutas, flores fragantes, arroyos cristalinos y miles de pájaros cantores. Lo rodeó de amor, lujo y cuidados, pero le ocultó las enfermedades, las penas, la miseria, la soledad y la vejez. En estas condiciones de ignorancia ante la realidad de la vida el príncipe llegó a los 16 años de edad, misma fecha en la que contrajo matrimonio con la princesa Yasodra. Y luego, ¿que pasó? El joven príncipe empezó a desobedecer al rey; escapaba por las noches en compañía de Channa su sirviente, junto con quien presenció escenas perturbadoras: un anciano decrépito, que no podía caminar. Un enfermo abandonado por todos. Un muerto en estado de descomposición. Angustiado, Sidarta como testigo del sufrimiento humano y la fragilidad de la existencia, preguntó a sus parientes y servidores de palacio: "¿Cómo es posible gozar de estar vivo, sentirse feliz y experimentar placer, si no tenemos escape al sufrimiento, la tristeza, la soledad y la muerte?

Nadie supo contestar a sus preguntas y el príncipe no encontró paz y volvió a escapar y vagar por los alrededores del palacio hasta encontrarse con un asceta de ojos tranquilos y una expresión de decisión y desapego. Este fue el Cuarto Signo que orientó a Sidarta en la dirección que necesitaba. Entonces el príncipe se despojó de todos sus lujos y se internó en la selva, donde se apeó de su caballo y ordenó a Channa, su sirviente, que le devolviera a su padre sus pertenencias, entre ellas su túnica bordada con hilos de oro. La "Gran Renunciación", es como se conoce este momento del Buda en que silencioso abandona a su esposa, su hijo, palacios y riquezas. A partir de su renunciación Sidarta se vistió con harapos, cortó su cabellera y se consagró al ascetismo, iniciando una vida errante en busca de hombres sabios y santos, que le descubrieran el significado de su existencia y le enseñaran cómo afrontar las dificultades y sufrimientos. Sidarta Gautama tenía entonces veinte años. Le esperaban más de sesenta de búsqueda y enseñanza. ¿Y después? Ermitaños de la religión hindú enseñaron a Sidarta Gautama adquirir la sabiduría mediante severas abstinencias. Años después el príncipe se dio cuenta de que este no era el camino para aliviar la infelicidad humana, ni liberarse de ella. "Ni con el ayuno ni con los sufrimientos puede conquistarse la iluminación de la mente" y optó por fortalecer su cuerpo y empezó a meditar. ¿Qué obtuvo con la meditación? Su mente se abrió como la flor de loto a la luz suprema de la sabiduría que bañó su espíritu. Obtuvo el conocimiento de sus nacimientos anteriores, entendió la causa de los renacimientos y encontró la forma de cómo apagar los deseos. A través de la meditación se purificó hasta convertirse en Buda, el iluminado, el Omnisapiente, el guía para una forma de vivir libre de dogmas, supersticiones, fetiches, ídolos, simbolismos, ritos. Empezó a enseñar su verdad: "hay que evitar tanto el derrotero de la satisfacción sensual como el del ascetismo, y seguir la vía intermedia poniendo en práctica un recto conocimiento, una recta aspiración, una recta meditación, un recto esfuerzo, la recta palabra, la recta acción, la recta voluntad y la recta conducta".

Al correr de los siglos el Budismo no ha podido sustraerse a la tergiversación, sin embargo hasta hoy las colectividades budistas continúan basándose en los siguientes cinco preceptos y nueve reglas.

* Preceptos

Yo observo el precepto de abstenerme de destruir la vida, de tomar aquello que no es mío, de tener relaciones ilícitas. Me abstengo de mentir, de tomar licores que embriagan y usar drogas que embrutecen.

* Reglas

No maldigo a nadie. Amo y sirvo al prójimo, así sea el más encarnizado enemigo. Me abstengo de portar armas defensivas y, en caso necesario sacrificaré mi propia existencia en beneficio de los demás seres vivientes. Vencerme a mí mismo, es mi mayor victoria. Evito todo vicio. Practico todas las virtudes y especial la humildad y la clemencia. Amo y respeto a todos los seres, y en especial a mis padres, a los ancianos y las personas doctas y virtuosas. Proveo de alimento y abrigo a los pobres, y a los animales menesterosos. Planto árboles en las márgenes de los caminos y abro pozos, para comodidad de los caminantes.

En la orden budista, no se exigen votos a perpetuidad. Todo cambio es posible en las acciones y reacciones de la naturaleza humana y esto está previsto en el Budismo. Si alguna persona quiere abandonar el monasterio y regresar a la vida del mundo lo hará en mejores y más purificadas condiciones. Los instructores del Budismo, monjes por lo general, no son intermediario entre el hombre y la justicia cósmica o divina, sólo servidores de la humanidad, dado que el Budismo, no es una religión, es una filosofía de vida que nos instruye para vivir en paz o según los psicoanalistas un permanente psicoanálisis para los practicantes. "El sabio no conoce el odio". "No esperes todo de los dioses sino de tu propia purificación y meditación". "La moralidad y la ética que se practican por miedo, constituyen un aspecto religioso muy elemental". "Que todas vuestras palabras sean armónicas, mesuradas, verídicas, hermosas y corteses." El que está libre de deseos, no conoce pesar, ni temor". "Si un hombre venciere en batalla a un millar de millares de hombres, y otro se venciere a sí mismo, es este último el más grande de los vencedores". Reemplazad la fe ciega con la sublime comprensión, que abre los ojos del espíritu".

taca.campos@gmail.com

Sexto Buda Viviente Dezhub entronizado en Tíbet El sexto Buda Viviente Dezhub fue entronizado el lunes de acuerdo con el ritual budista tibetano en l


El sexto Buda Viviente Dezhub fue entronizado el lunes de acuerdo con el ritual budista tibetano en la suroccidental región autónoma china del Tíbet.

La entronización tuvo lugar en el monasterio Zagor de la prefectura Shannan, un mes después de que fuera elegido por medio de un sorteo como la reencarnación del quinto Buda Viviente Dezhub, quien murió el marzo de 2000.

En la ceremonia, que empezó a las 09:30 horas, Losang Jigme, el funcionario de más alto rango en materia de asuntos religiosos en el Tíbet, dio lectura a la aprobación de la entronización por parte del gobierno regional.

Mientras cientos de monjes cantaban sutras rezando por la paz y la felicidad, el Buda Viviente, vestido con una toga carmesí, presentó sus respetos ante las estatuas de Buda en el monasterio, y posteriormente se sentó en el trono.

El niño, de sólo cinco años, mantuvo un gesto, una postura y una actitud solemnes, sentándose derecho mientras los encargdaos le colocaban la sotana y el sombrero amarillos, ambos símbolos de la escuela Gelugpa, también conocida como la Secta Amarilla, una de las cuatro corrientes del Budismo Tibetano.

Sin embargo, su sonrisa delató su edad una que otra vez.

"Su entronización hace de éste un día glorioso para el templo, y también para los monjes budistas y los fieles", dijo Losang Gyaltsen, un monje del monasterio.

El pequeño Buda Viviente, con el nombre secular de Losang Doje, nació en Shannan el 30 de noviembre de 2005.

El niño fue elegido como uno de los candidatos después de varios años de búsqueda por parte de los monjes superiores de acuerdo con las prácticas y tradiciones religiosas, y fue denominado como la reencarnación y tonsurado por Bainqen Erdini Qoigyijabu, el XI Panchen Lama, en Lhasa, el pasado 4 de julio.

El XI Panchen Lama también le dio el nombre religioso de Dezhub Jamyang Sherab Palden. (Xinhua)
03/08/2010

Ceremonia de entronización del Buda Viviente se celebra en Tibet




2


22:35 | 02/ 08/ 2010

Moscú, 2 de agosto, RIA Novosti. La ceremonia de entronización del "tulku" o Buda Viviente, Dezhub Sexto, se celebró hoy en el monasterio Zagor de Tibet, informó la agencia Xinhua.

Losang-Doje, niño de cinco años oriundo del distrito tibetano de Shannan, fue elegido encarnación viva de la perfección y la lucidez, en sustitución a Dezhub Quinto, que alcanzó la nirvana el 11 de marzo de 2000, a los 66 años de su vida terrenal.

En la ceremonia de entronización se dio lectura al mensaje oficial de las autoridades tibetanas que confirmaron su reconocimiento al nuevo Buda Viviente.

Los monjes budistas estaban buscando durante diez años al niño varón que reuniera las características del Buda Dezhub. Encontraron a dos chicos, de los que a comienzos de 2010 eligieron a uno por sorteo.

El "tulku" no es considerado reencarnación del fundador del budismo, el Buda Guatama, sino del estado de la iluminación y de un intelecto perfecto y absoluto.